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martes, 30 de abril de 2013


Si aún conservas esos ojos locos inyectados
de caleidoscopías quiméricas
con los cuales te devorabas los segundos
y esa gracia infalible para borrarme el hondo dolor de ser humana
que estés gordo, feo y casi calvo me da igual
¡A la mierda los galanes apolíneos!
Los cambiaría a todos por ti


jueves, 25 de abril de 2013

Llamado desde La Tierra


Ojalá pudiera curar la enfermedad del mundo
El perfecto sanador ha de bajar de algún lugar de las estrellas
Hay un llámado para el otro lado del espejo
Urge una ambulancia en un minúsculo grano de arroz

domingo, 10 de junio de 2012

Poema antitaurino.


Algún día 
desvestiremos la catedral de la sangre 
de su nombre de muerte, 
desnudaremos de sus entrañas de antaño 
el llorar inocente 
del emir de pradera 
y asta, 
de los corceles ciegos que mueren 
desgarrados y esparcidos 
en los campos de batalla 
de las guerras que dictan 
el jolgorio y la tranca.

Algún día,
aquellos hermosos arcos 
no acallarán más el mugir implorante 
de la hermosura violada 
y atravesada 
por el frío acero 
de la lobotomía del alma.

Podremos decir, tranquilos, 
su nombre ,
cruzar sus puertas ,
vagar
por sus tendidos
sin sentir el peso de todas sus muertes 
sin bañarnos por la sombra
de la infamia
y podremos mirar la puerta de toriles
sin ver pasar mas que el fantasma
de la vergüenza humana
difuminándose por siempre

porque un día tan claro cómo hoy 
no seremos quinientos los que vengan 
sino que vendrá toda España 
a deciros 

¡basta!

domingo, 29 de abril de 2012

¡Bebe Vino!

Era uno de esos días tediosos que intentaba amenizar con un poco de mis poetas favoritos, después de pasar por Kavafis y Baudelaire, me decidí por la búsqueda de alguna novedad sobre Omar Khayyam. Para mi sorpresa, me encontré con una más que agradable herencia suya a la cultura argentina en forma de canción-poema. El instrumento mediante el cual se manifestó casi diez siglos después, se llama Horacio Guarany y la canción, "Bebe vino". 

Para quién lo desconozca, Omar Khayyam era un poeta persa, matemático, enamorado del misterio, del fuego fatuo del alcohol y de los placeres, era un hedonista reconocido y orgulloso de ello, y eso queda notoriamente plasmado en su lírica de estilo sufí. Sin embargo, como todo conocedor del peligro de los placeres prohibidos, ha de advertirnos sobre la crudeza del camino tomado. Y su advertencia decía así:


Bebe vino: ¡largo será
el tiempo que habrás de
dormir bajo tierra
sin compañía de mujer
y sin amigo! Oye este secreto:
los tulipanes secos
ya no resucitan


No le faltaba razón y Guarany la tomó y la hizo música. El resultado lo puedes catar en este vídeo tributo a ese pequeño demonio arruina-vidas que tanto gusta.

¡Bebe Vino!






Bebe vino...
largos años dormirás bajo la tierra
sin mujer y sin amigos
bebe vino, bebe vino.

Cada vez que mojas
mi boca sedienta
me recorre un largo
grito fantasmal
y una lenta y vaga baguala de otoño
me despierta al indio,
del tiempo de amar
me despierta al indio
del tiempo de amar

Me sube a la sien
me enciendes el grito
me haces tigre y lirio para el carnaval
y una blanca rosa me enciendes de noche
la amistad del hombre, del vino y el pan
la amistad del hombre, del vino y el pan

"Si mis venas fueran los sarmientos tuyos
y un año tras otro volviera a brotar
vino compañero festival del hombre
filósofo antiguo de mi caminar"

Bebe vino...
largos años dormirás bajo la tierra
sin mujer y sin amigos
bebe vino, bebe vino, bebe vino...


jueves, 19 de abril de 2012

Uno de los poemas más raros que leerás nunca

Leyendo el libro de George Smoot "Arrugas en el tiempo" me encontré con un poema bastante curioso cuyo contenido relata, de forma un tanto peculiar, el hipotético encuentro entre la materia y la antimateria (la antimateria es como la materia pero hecha de electrones con carga positiva, protones con carga negativa, etc.) En el poema, la materia y la antimateria son encarnadas por el Dr. Edward Teller y el Dr. Edward Anti-Teller respectivamente. ¿Qué quién es ese tal Edward Teller? Pues para los poco puestos en física como esta servidora, el Doctor Edward Teller era un físico húngaro y cabeza del Proyecto Manhattan, ese que gestaría la terrible bomba atómica. Alejándonos un poco sobre esa triste contribución a la historia de la humanidad, en 1956, Edward Teller dio una conferencia, donde explicaba cómo sería el encuentro entre la materia y la antimateria y que el único resultado de ese dichoso y raro suceso solo podía ser una explosión, que puede quedar resumida en la famosa ecuación de Einstein (E=mc2). Esto impresionó tanto al físico Harold P. Furth que no pudo hacer otra cosa que escribir el más jocoso y friki poema que leerás nunca.



Peligros de la vida moderna.    

Bastante más allá de la tropostrata
hay una región desolada y estelar
donde, en una veta de antimateria,
vivía el doctor Edward Anti-Teller


Alejado del origen de la Fusión,
vivía sin conjeturas ni premeditación
con todos sus antiparientes y antiamigos
y sus antimacasares en sus sillas.


Una mañana, haraganeando por el mar,
divisó una lata de monstruosa circunferencia
que lucía tres letras: A.E.C.* 
y de ella salió un visitante de la Tierra


Entonces, gritando alegremente sobre la arena,
se reunieron dos que, a su extraña manera,
eran tan iguales como dos lentejas. Sus manos derechas
se estrecharon y el resto fue rayos gamma.a.


*(Atomic Energy Comission)

domingo, 12 de diciembre de 2010

Ochi Chernye - Ivan Rebroff



Cuando escuchamos una canción y ésta nos atrapa, imaginamos, echamos a volar  buscando la historia que se esconde en esas notas musicales, en su fascinante lirismo y esperamos encontrar siempre un poco de nosotros mismos. Podemos imaginarnos las más tortuosas y apasionadas historias de amor, de dolor, de odio, viajamos a un pasado que nunca vivimos y sentimos quizás lo que nunca pudimos sentir. Por eso nos fascinan, y es esa experiencia uno de esos pequeños placeres que nos brindó el mundo. Algo así me ocurrió una de las veces que escuché Ochichornia (en ruso: Очи чёрные, Ochi chornye), no diré la primera, porque no tengo memoria para recordar la primera vez que escuché ésta canción tan versionada y famosa a lo largo del siglo XX. Pero como los enamoramientos tardíos, fue de pronto, un día de repente, la escuché y me vi fascinada por ella. Indagando encontré su historia. Todo se remonta al año 1843 en el que un poeta ucraniano llamado Evgeny Gebrenka escribe un poema llamado "Ojos negros"  El poema traducido dice así: 

Ojos negros, ojos apasionados 
Ojos ardientes, hermosos 
Cómo os quiero, cómo os temo 
Tal vez os conocí en un momento maldito 

Oh, por algo sois más oscuros que lo profundo del mar 
Veo en vosotros el duelo por mi alma 
Veo en vosotros una llama de victoria 
Consumido en ella, un pobre corazón 

Pero no estoy triste, no estoy triste 
Encuentro consuelo en mi destino: 
Todo, lo mejor que en la vida Dios nos ha dado 
Os lo sacrifico, ojos de fuego

La historia de amor apasionado y trágico de un poeta ucraniano no quedaría ahí. Se le añadiría música al poema unos años más tarde pero aquí la discusión sobre su autoria es más controvertida. Según el profesor Tom Burman experto en romanticismo ruso, el autor es Florian Hoffman, un alemán muy identificado con la cultura rusa quién la escribió como un vals para piano y violín. También se le atribuye la autoría al cubano Sindo Garay(1867-1968) que la escribió para su novia Úrsula y la interpretó en un teatro. Según se dice, unas bailarinas rusas llevaron la canción a su país donde un compositor se la apropió y le cambió de letra. 
También se la atribuye a otro cubano, Ernesto Leucona que la tocaba allá por los años 30. Pero en Rusia es una canción que se conoce desde 1884 y la primera versión de la que se tiene pentagrama es de 1897 en Moscú.
El tango que escuchamos en el video también es conocido como "Tschernye Glaza" y se debe al compositor letón judío Oskar Davidovich Strok cuyo estribillo contiene la melodía del tema del que se discute la autoría. La popularizó el cantante ruso Jurij Morfessi  en Alemania y en la URSS Pyotr Konstantinovich Leshchenko. En Argentina, Francisco Canaro escuchó el tema cantando por Morfessi e hizo su versión del tango en castellano llamándolo "Ojos negros que fascinan" que cantarían los jóvenes de la División Azul y se popularizaría por todos los países hispanohablantes. La versión en inglés "Dark eyes" se dice que se hizo tan famosa en Estados Unidos que llegó a ser aborrecida de tantas veces que la escucharon por los medios de comunicación, teatros, etc. También se utilizó como táctica de guerra, en el frente del Este,  para atemorizar al enemigo.
En definitiva la historia de esta canción es enrevesada como pocas, quién le diría a Gebrenka cuando se enamoró de una mujer de ojos negros que un siglo después su poema se hiciera canción que cantarían compartiendo pasión hombres y mujeres de otras razas y culturas del mundo.